Como todos los compañeros podemos compartir, la base de la ciencia es descubrir como funciona nuestro mundo y, a su vez, integrar este conocimiento para aprovecharnos del mismo, bien construyendo nuevas herramientas, bien mejorando nuestra comprensión del mundo para continuar descubriendo.
En este papel, estamos en una clara desventaja; nuestras vidas y número son bastantes limitadas, mientras que el conocimiento que aspiramos a desentrañar y explotar es poco menos que infinito; somos capaces de crear teorías, pero aún estamos lejos de descubrir como funciona desde el universo a el envejecimiento celular.
En esta situación nos encontramos cuando vemos noticias como la que nos ocupa en la presente entrada; y es que un estudio estadístico revela que la producción realizada por nuestras científicas es bastante menos visible que la de sus compañeros. Hasta un 10% menos en un estudio sobre la frecuencia en la que se citan artículos en astronomía, lo cual supone un importante problema de visibilidad y que, aún que no tengamos estudios en otros ámbitos, no puedo si no suponer que las cifras no estarán muy lejos en el mejor de los casos.
Un articulo publicado en Nature Astronomy sobre nada menos que 200000 publicaciones (una muestra que mas de uno quisiera para sus propias publicaciones) así nos lo demuestra. Y mi pregunta es, fuera de luchas totalmente licitas con el feminismo como protagonista, ¿nos podemos permitir, como comunidad científica y como especie, discriminar el conocimiento generado por el 50% de la población?
Dentro de la estupidez de la discriminación por motivo de razas, sexualidad o cualquier otro, no hay que perder de vista el hecho que expuse en un primer momento; el universo y lo que hay en el es inmenso, y no podemos considerar el conocimiento generado sobre este de segunda clase, y menos cuando no hay absolutamente ningún motivo para pensar que la calidad de este conocimiento es inferior.
Es necesario, un deber y una obligación de la comunidad científica acabar con este problema, que al final del día es de machismo y falta de visibilidad de la mujer, dentro de sus filas. Por que nos debemos al civismo, a los derechos humanos y sobre todo, nos debemos al conocimiento y la ciencia y esta es objetiva. La discriminación no lo es, nunca.
Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/ciencia/2017/05/26/59285b59468aeb3d788b45bd.html
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